
Cuarenta años de servicio no son solo una cifra; son el testimonio de una vida entregada a la formación de juristas y a la defensa de los valores que sostienen nuestra institución.
El Dr. Paniagua Álvarez ha sido, para generaciones enteras, la brújula ética y el pilar del conocimiento que define nuestra excelencia.
Su cátedra ha trascendido las aulas, dejando una huella imborrable en el corazón de esta Facultad. Hoy celebramos su legado, su perseverancia y, sobre todo, la integridad con la que ha honrado la profesión jurídica.
Gracias, Dr. Antonio , por ser guía, maestro y orgullo de nuestra casa de estudios














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